 |
|
|
|
 |
| |
"EN EL CINZANO NO HAY LÍMITES DE EDAD, SEXO O NACIONALIDAD"
"Aquí se detuvo el tiempo. La música acompaña esto, lo va respaldando, porque no es totalmente nítida, pues igual se le ha dado un toque antiguo", opina Ximena Corvalán Adasme (santiaguina, 37 años, casada en segundas nupcias, sin hijos) respecto del tradicional Bar Cinzano de Valparaíso.
"Empecé a venir con un grupo de amigas, cuando recién me había separado. Me gustó el hecho de que se pueda cantar, que te puedas comunicar con otras personas. (...) En el momento, te juntas con otras mesas, entras como en el mismo juego que está en el ambiente. A veces vienen parejas que bailan tango y hacen exhibiciones, y te sacan a bailar", cuenta.
Puntualmente Ximena frecuenta el Cinzano a la hora de almuerzo. Cuando estaba recién separada, venía los fines de semana. Ahora lo hace con su actual esposo, también santiaguino.
¿Cómo conociste el local? Lo que pasa es que yo trabajo en el edificio de la Intendencia, entonces es habitual que la gente que trabaja ahí venga a almorzar acá. Y, después, te van comentando que en la noche hay grupos que cantan y que es bueno el ambiente. Entonces, fue por eso.
¿Qué es lo que más le gusta del Cinzano? El ambiente pintoresco; además que se junta todo tipo de gente: joven, adulta y viejitos. Aquí no hay límites ni de edad ni de sexo. Vienen extranjeros, también. Tú entras aquí y -como te decía antes-, entras en el juego, porque te empiezas a comunicar con todo el mundo. (...) Si del otro lado te echaron una talla, no te molestas; o no te agrupas solamente en tu mesa.
¿Y qué tal la atención? Es buena. Además, nosotras ya somos (clientes) habituales, entonces ya nos conocemos con los mozos. Nos saludamos de: "Hola, ¿cómo esta?, ¿cómo le ha ido?". Es una relación cercana.
¿Bon dades? Las comidas, el trago...
|
|
|
 |
 |
Envía esta noticia a un amigo Página para imprimir  |
 |
 |
| |
|