Manuel Fuentealba, cantante de tangos
"Les canto el que me pidan"
Aunque don Manuel Fuentealba es parte estable del Bar Cinzano hace sólo tres años, es uno de sus personajes más característicos. Siempre bien arreglado y vistiendo uno de sus singulares ternos, está siempre a la espera de su turno para echar a andar su vasto repertorio e interpretar, deleitando al público, el tango que le pidan.
A pesar de haber desarrollado buena parte de su carrera como cantante en la capital del país, Manuel Fuentealba es uno de esos nombres que no se pueden dejar de lado al momento de hablar sobre la bohemia porteña.
Con actuaciones durante años en lugares tan característicos del Puerto y de su vecina Ciudad Jardín, Manuel Fuentealba lleva 50 años cantando tangos y un poco más interpretando otros ritmos. Él, a sus 73 años, es de los del tiempo de la radio, cuando el dial estaba lleno de radioemisoras locales y cuando ni se imaginaba que la televisión tendría el espacio que tiene hoy en día.
Empezó a cantar en el Casino Municipal de Viña del Mar. Continuó en el Cap Ducal y en algunos bares de Valparaíso como el American Bar y La Caverna del Diablo. Luego se fue a Santiago y en uno de esos días que volvió al Puerto, Pablo Varas (dueño del Cinzano) le pidió que se quedara a trabajar con él. Así, estuvo yendo y volviendo por harto tiempo, hasta que hace tres años, se quedó definitivamente.
Hoy, junto a los músicos que lo acompañan y que forman el 'Trío Tango' (Luis Barrera, en el acordeón, José 'Pollito' González en el teclado y Ricardo Puga en el violín) Fuentealba se dedica exclusivamente a interpretar temas con el ritmo del dos por cuatro, reviviendo una época que para muchos fue mejor, y de la cual aún quedan ciertos vestigios.
"En el Cinzano, a pesar de ser un bar restaurante y no un teatro, la gente nos responde con amor, con atención. Es un público compuesto no sólo por gente mayor, sino que también por jóvenes. Yo a veces les pregunto por qué vienen para acá y no van a otros pubs, y ellos me responden que vienen a escuchar la música, las letras de los tangos que tienen algo tan sentimental".
Folclor durante todo el año
Don Manuel, al igual que sus compañeros de grupo y Carmen Corena (cantante del 'Trío Internacional'), también participó en la elaboración de "Una Noche en el Cinzano", un disco compilatorio en el que se retrata en buena medida el desarrollo de una noche en este bar, ayudando a plasmar ese ambiente tan típicamente porteño que cada día parece desaparecer.
"Cada día hay menos locales en Valparaíso que divulguen la música que hacemos nosotros. Ya casi no quedan lugares porque la mayoría de los cantantes y músicos se han ido y no se han renovado. En cambio aquí hay folclor todo el año, no sólo en septiembre, sino todos los fines de semana del año".
Según don Manuel, si bien la bohemia de ahora no es la misma que la de los años dorados de Valparaíso, hay parte de ella que se sigue manteniendo en el bar. "Desde que se usan los contenedores, los tripulantes extranjeros no necesitan quedarse durante días en el Puerto, entregándole ese aire cosmopolita tan especial. Además, ahora la delincuencia es mucho mayor y da miedo salir. Pero afortunadamente en el Cinzano esas cosas no pasan. Aquí es como una isla. Las cosas malas no entran".
En todo caso, lograr ese ambiente no ha sido cosa fácil aunque tampoco forzada. Han sido necesarios años de trabajo y dedicación y de estar en constante comunicación con el público para poder entregarle lo que él quiere. A don Manuel, al igual que a los músicos que le acompañan, le ha costado cerca de 50, pero gracias a ellos es que hoy en día puede tener el desplante que tiene. "La verdad es que no sé realmente cuántas canciones me sé de memoria, y, sinceramente, me han pillado algunas veces con algunos temas. No tengo ninguno favorito y, casi siempre, puedo cantar el que me pidan ".
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